Lo que necesitamos saber sobre los abonos

De MarihuanaWiki

Un primer punto a tener en cuenta es que el abono no es el alimento de la planta propiamente dicho; el abono no es más que parte del conjunto de materiales necesarios para la elaboración de éste. De hecho no es más que un 10% del total, el otro 90% se obtiene directamente del aire y del agua.
Serán las hojas las encargadas de transformar dichos materiales en algo aprovechable por la totalidad de la planta; la savia elaborada.

No es que sea necesario para el aficionado conocer con exactitud los procesos fisiológicos que tienen lugar en la planta, ni de los procesos químicos en las hojas, pero sí debería tener claro que de nada sirve el abono si las hojas no pueden realizar su trabajo. Esto quiere decir que una planta enferma que ha perdido la mayor parte de sus hojas será incapaz de aprovechar el abono. De igual forma es inútil tratar de fortalecer una planta débil por falta de una fuente de luz suficiente, a base de añadir abono, pues sin la adecuada luz la función clorofilica de las hojas no puede producirse satisfactoriamente.
En resumidas cuentas, lo que hay que tener claro es que ese primer impulso de abonar una planta aparentemente enferma o débil como receta mágica para sanarla no siempre es buena idea. Es más, incluso puede llegar a ser contraproducente, ya que al no poder ser aprovechado el abono se van acumulando y saturando el sustrato. La planta primero ha de haber desarrollado un buen follaje de hojas por si misma, con los aportes del propio sustrato antes de pensar en el abonado.


Elementos del abono:

El abono para una planta de cannabis debe estar bien formulado, conteniendo entre otros elementos, sales minerales solubles en agua, ya que éstas son las únicas asimilables a través de las raíces. Según las cantidades consumidas por la planta, los diferentes elementos se dividen en dos grupos:

Microelementos y Macroelementos. Los Microelementos no son necesarios en grandes cantidades, pero su falta puede llegar a causar problemas a la larga. Algunos de estos elementos son: hierro, cinc, calcio, magnesio, azufre, manganeso, molibdeno, boro, cloro, cobre, etc.

Los Macroelementos son un grupo formado por aquellas sustancias que la planta consume en grandes cantidades, y que por tanto su carencia resulta evidente mucho antes. Son el nitrógeno (N), el fósforo (P) y el potasio (K). El nitrógeno favorece un rápido crecimiento en la planta, una mayor producción de flores o frutos y el desarrollo de unas hojas más grandes y verdes. Una de las diferencias entre los compuestos usados como abono en jardinería convencional y en el cultivo de cannabis es precisamente el porcentaje de N-P-K. El contenido de nitrógeno es más elevado en la fase verde o de crecimiento vegetativo y en menor cuantía el P y el K. En la fase de floración, la planta tiene otras necesidades. Aumenta considerablemente el consumo de Fosforo (P) y un poco más el de Potasio (K). En esta fase la demanda de N tiende a ser notáblemente inferior que los dos últimos elementos, P-K.

El fósforo interviene en gran cantidad de procesos vitales de la planta aumentando su resistencia en general. El potasio, entre otras cosas, interviene en los procesos de transformación del nitrógeno y al igual que el fósforo acelera los procesos de floración y fructificación.


Tipos de abono:

Los abonos orgánicos y los abonos inorgánicos.