Los riegos
De MarihuanaWiki
Introducción
Recuerda que uno de los defectos de todo principiante al autocultivo es, un exceso de mimo para con sus plantas, que se traslada en sobre abonar y regar con exceso. Esto conlleva irremediablemente a la muerte de las plantas, en la malloría de veces.
Una buena calidad en el agua de riego es primordial para un buen desarrollo del cannabis. Hay que regar de acuerdo a las necesidades de la planta en cada fase de su ciclo. Es tan malo un exceso como un déficit hídrico, no obstante, un déficit, siempre será de mejor solución que el exceso. Entre riego y riego tiene que haberse secado la tierra superficial de la maceta. Con el tiempo, paciencia y observación, aprenderás a regar y a rectificar posibles errores.
La frecuencia de los riegos
La frecuencia biene determinada por muchos factores
La exposición prolongada en el sol hace que la planta consuma una cantidad considerable de agua para refrigerarse. Las plantas de cannabis consumen su máximo nivel de agua en plena floración, disminuyendo poco a poco a medida que se llega al final de esta fase.
Al tratarse de una planta de ciclo anual, el verano será la época de más demanda hídrica, por consiguiente los riegos serán más frecuentes.
Los suelos arenosos retienen menos agua que los de tipo arcillosos. Será necesario añadir algún elemento que retenga el agua o controlar las plantas más amenudo en el primer caso; a tal efecto pueden añadirse materiales como la fibra de coco, arcilla expandida, etc, que asegurar una buena retención de humedad en el suelo. Las plantas de cannabis son muy glotonas, si las abonamos con frecuencia y controlamos sus riegos, será muy agradecida, dando una muy buena producción. A tal efecto utiliza abonos fabricados a las necesidades de las plantas. No es lo mismo un fertilizante para melones o plantas ornamentales a otro específico para cannabis.
Para ir acostumbrandolas a una buena alimentación, hay que ir abonando con regularidad desde el inicio de su ciclo vegetativo.

