La luz y el fotoperiodo

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Tomando el sol
Tomando el sol

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Introducción


El Sol es otro de los elementos indispensables para que el cannabis crezca sano. Al referirnos al Sol, nos estamos refiriendo también a la luz artificial de los cultivos de interior. No consideraremos "luz artificial" a la luz resultante de unos halógenos de 60 w. porque esta potencia y tipo de bombilla, no es adecuado para el ciclo de las plantas, y no daría nunca la luz necesaria para un crecimiento sano del cannabis. Si queremos un cultivo con luz artificial, sin duda, la luz tendrá que ser la adecuada para este fin.

Sin duda, la luz es la principal necesidad de todas las plantas y la mayoría de las veces no se le da la importancia que se debe, sobre todo cuando nos referimos al cultivo de interior o con luces artificiales. by Goyo

La luz, es a mi criterio, la parte más importante de los elementos indispensables para el normal crecimiento y gracias a la luz, las plantas pueden realizar la función clorofílica, función vital.

Si hay falta de luz, nuestras plantas crecerán muy lentas, y esto es un inconveniente que hay que solucionar lo mas rápido posible. Para una mayor absorción de luz, que es lo que nosotros queremos, situaremos las plantas hacia el sur de nuestra terraza o bacón, de esta manera el sol les dará durante todo el día. Las horas diarias mínimas de exposición directa al sol, necesarias para el normal crecimiento y desarrollo del cannabis rondan entre 4 a 6 horas. Siempre será más productiva si recibe el máximo de horas posibles. Cuidado con las plantas en macetas y puestas en el exterior. No es lo mismo que estar plantado en el suelo. El suelo actua de refrigerador para la planta, en macetas y al exterior, las plantas pueden sufrir accidentes como los provocados por falta de agua, las raices deterioradas por un exceso de calentamiento de sol directo.

Sin duda, la luz es la principal necesidad de todas las plantas y la mayoría de las veces no se le da la importancia que se debe, sobre todo cuando nos referimos al cultivo de interior o con luces artificiales.

En principio cualquier luz eléctrica sirve para que una planta pueda "vivir". Fijaros que digo "vivir"; de ahí a que esa planta se desarrolle y madure como lo haría bajo la luz del sol, va un mundo. Se han realizado estudios que demuestran que la planta del cannabis se desarrolla de manera óptima (durante el periodo de floración sobre todo) a partir de los 40.000 lúmenes por metro cuadrado. Actualmente hay toda una gama de lámparas que pueden dar buenos resultados, según sean nuestras necesidades; bien sean de espacio o de coste y producción, optimizando así el medio en el que vamos a trabajar.

  • Los tonos azules o fríos son más aptos para crecimiento.
  • Los tonos rojos o cálidos son para floración.


Los fotoperiodos
  1. En exterior se encargará la madre naturaleza. Un mínimo de 4 a 6 horas de Sol directo, plantadas en primavera.
  2. En Interior:
  • Crecimiento: de 16 a 18 horas de luz y completar hasta las 24h con oscuridad total. Hay quien crece las plantas a 24 horas. No para aumentar su crecimiento (pasadas 18h. la planta no crece más), si no para alargar la vida útil de la bombilla, al evitarle arrancadas y paradas.
    • Floración: Fotoperiodo constante hasta la recogida de 12Horas luz / 12Horas oscuridad total.


Fluorescentes


Plantel de semillas bajo un tubo fluorescente
Plantel de semillas bajo un tubo fluorescente

En los inicios del cultivo de interior alcanzaron gran popularidad los tubos fluorescentes, pues, comparados con las bombillas incandescentes o de tungsteno utilizadas hasta entonces, producían más luz tanto en la gama del espectro azul, como en la gama de rojos, incrementando así el proceso de fotosíntesis de las plantas.

Actualmente los fluorescentes son muy usados para preparar semilleros (para germinar semillas), para enraizar esquejes (hacer clones) y también para las primeras etapas del crecimiento vegetativo.
Hoy en día existe en el mercado una gama bastante amplia de tubos fluorescentes cuyo espectro, tanto en azules como en rojos, es ideal para nuestros propósitos.

Ejemplos: Grolux (Sylvania), un clásico; trifosforados (Sylvania, Biolux, Osram), estos tubos pueden llegar a producir el doble de intensidad lumínica con el mismo consumo, y toda una variedad de tubos pensados para plantas de acuarios, que nos pueden ser muy útiles.

Hay que tener en cuenta que, si queremos cultivar únicamente con fluorescentes, necesitaremos un mínimo de 150-200 vatios por metro cuadrado para empezar a optimizar nuestro cultivo de interior.

Vapor de mercurio


Los tubos fluorescentes fueron sinónimo de éxito en lo referente al cultivo con luz artificial. Pero esto fue así hasta que se empezaron a imponer las lámparas de vapor de mercurio, pues su potencia y su alta gama de espectro azul y también de rojos, pero sobre todo de azules, favorecen, principalmente en el periodo de crecimiento, unas condiciones más adecuadas para el cultivo acelerado, ya que los cultivos realizados con fluorescentes eran más lentos.

La utilización de estas lámparas de vapor de mercurio revolucionó en su momento el cultivo de interior, en cuanto a calidad, cantidad y tiempo empleado sobre todo en hacer crecer y también florecer las plantas, bien fuese en invernaderos, garajes o en pequeñas habitaciones con un éxito notable.

Pero hoy en día, como diría nuestro amigo Jorge Cervantes: "Las luces de vapor de mercurio serían el abuelo de las lámparas HID (High intensity discharge)". Aun siendo más efectivas que las bombillas incandescentes, de tungsteno, halógenas y que los fluorescentes, la lámpara de vapor de mercurio es hoy por hoy la menos efectiva de las luces de la familia HID.

Halogenuros metálicos o sodio (HPS)


Bombilla de Alta Presión de Sodio
Bombilla de Alta Presión de Sodio

En cuanto a los halogenuros metálicos (MH), existe un tira y afloja entre los cultivadores (sobre todo en Estados unidos) sobre si es mejor utilizar estas lámparas o utilizar lámparas de sodio (HPS), tipo Agro/Grolux, durante el periodo de crecimiento. Hagamos una pequeña comparación.

Los halogenuros metálicos de baja y alta potencia, pero sobre todo los de alta (a partir de 400 vatios), dan un mejor rendimiento en el ciclo vegetativo que las de vapor de mercurio. Un halogenuro metálico de 400 vatios puede llegar a dar hasta 100 LPW (lúmenes por vatio), además de una mejor gama de espectro en azules y rojos. La diferencia es grande. Esta gama de lámparas fue en su día junto a las de sodio la sucesora del vapor de mercurio.

Si contrastamos las luces de mercurio con los halogenuros metálicos y sobre todo con las de sodio (HPS) actuales, tanto en efectividad, consumo y producción de luz total no hay comparación.

El vapor de mercurio da menos luz y algo más de calor. Resumiendo: las lámparas de mercurio son las que, técnicamente hablando, menos LPW (lúmenes por vatio) producen.

Esto es LPW = lúmenes iniciales por vatios consumidos; por ejemplo: una lámpara de 400 vatios de vapor de mercurio da unos escasos 60 LPW, mientras que un halogenuro metálico de 400 vatios puede dar, como ya hemos dicho, hasta 100 LPW, y algunos modelos de lámparas de sodio (HPS) de 400 vatios llegan a dar hasta 125 LPW.

Si hacemos cuentas, económicamente hablando es más rentable y productivo utilizar lámparas de sodio (HPS); la emisión de lúmenes es mayor y el coste es más bajo, y la mayor durabilidad y versatilidad de las lámparas de sodio (HPS) que existen en el mercado actual nos hacen parar a pensar si utilizamos halogenuros metálicos junto con sodio, o únicamente sodio (HPS) para todo el ciclo vital de nuestras plantas.

Armario de cultivo con lampara de sodio vertical
Armario de cultivo con lampara de sodio vertical
Además, hay que tener en cuenta que los equipos de sodio (HPS) son válidos tanto para la fase de crecimiento como para la fase de floración, y por lo tanto no es necesario (en el caso de una lámpara de 400 vatios) cambiar de sistema o lámpara, ya que el balastro o sistema de arranque del vapor de mercurio y de los halogenuros metálicos no es compatible con el balastro de sodio (HPS), excepto en algunos casos de equipos ambivalentes; pero estos equipos son muy costosos.

Esta polivalencia de las luces de sodio (HPS) ha significado, de cara al pequeño cultivador, ponerse en poco tiempo en un nivel de producción autosuficiente y una efectividad que no para de progresar. No hay duda.

Dentro de la gama de lámparas de sodio (HPS) las hay de 150, 250, 400, 600 y 1.000 vatios. Hablemos de ellas.

Las primeras, las de 150 y 250 vatios, son utilizadas bien para pequeñas o reducidas áreas de cultivo, bien para zona de crecimiento vegetativo, sea de clones o madres o de ambos a la vez.

Algunos cultivadores expertos utilizan estas lámparas en las primeras fases del periodo vegetativo, para luego finalizar el crecimiento y pasar posteriormente a la fase de floración con luces más potentes de 400, 600 e incluso 1.000 vatios.

Continuemos. Las lámparas de sodio de 400 vatios hoy por hoy son las más utilizadas, por su capacidad digamos todoterreno, es la potencia a partir de la cual entramos en el terreno verdaderamente eficaz y completo. Con esta lámpara obtendremos la iluminación suficiente para un metro cuadrado de zona de cultivo, cubriendo las necesidades, tanto de luz como de distribución del espectro, de manera óptima y eficaz.

Si mantenemos las distancias aconsejadas, y dependiendo, eso sí, del método o pantalla de reflexión que escojamos: "el objetivo habrá sido seleccionado", es decir, podemos llegar a conseguir más de un gramo de cogollo seco por vatio consumido de luz, en este caso sería: 400 vatios = 400 gramos (en los cultivos iniciales es normal obtener 0,25 gramos por vatio consumido, o sea, 0,25 por 400 vatios = 100 gramos (no hay que preocuparse, "El aprendizaje es progresivo, dependiendo además de la variedad de planta elegida").

La variedad de lámparas de 400 vatios (HPS) es amplia; todas son más o menos parecidas, casi todas tienen más o menos las mismas cualidades, lúmenes, espectro, etc., sólo varía la durabilidad; pero hay un par de modelos que vale la pena destacar, que son la lámpara de 400 vatios (HPS) Son T-Agro de Phillips y la 400 vatios (HPS) T Grolux de Sylvania (de reciente aparición en el mercado).

Sala de cultivo con lamparas de sodio
Sala de cultivo con lamparas de sodio

Estas lámparas emiten, respectivamente, entre un 30% y un 20% más de espectro de luz azul que las lámparas de 400 vatios (HPS) de modelos estándar (éstas también producen entre un 5% y 6% más de luz total, lo que las convierte en las ideales para los cultivadores aventajados, pues ese porcentaje de más de gama de espectro en azules es óptimo para el periodo de crecimiento de las plantas, y a la vez dan más rendimiento que las bombillas estándar).

Estas lámparas son usadas de varias formas: como lámpara de crecimiento (ciclo de 18 horas) y a la vez de floración (ciclo de 12 horas) sin necesidad de cambiar de lámpara en el momento de cambiar el periodo de floración; y también como lámpara de crecimiento (18 horas), cambiando durante el periodo de floración (12 horas) la lámpara por una 400 vatios (HPS) del tipo T-Plus de Phillips o una TS de Sylvania, ya que estas últimas, al no tener ese tanto por ciento más de espectro de luz azul, su emisión de luz es más anaranjada (más gama del espectro de luz concentrada en amarillos y rojos y menos concentración en azul-violeta), y favorece el proceso de floración y maduración de las plantas.

Hay que aclarar que hay lámparas de más marcas en el mercado, como Osram, Tesla, General Electric, Sunlight, Supply, Venture, Lucalux, etc., pero en el mercado español no es fácil dar con ellas, y además tanto Phillips como Sylvania junto con Osram son las que más implantadas están por estos lares, y son de solvencia contrastada.

Continuamos con las lámparas de 600 y 1.000 vatios (HPS)


Estamos hablando de los pesos pesados de la familia HID. Las lámparas de 600 vatios (HPS) son de uso poco corriente aquí en nuestro país, empiezan a utilizarse ahora Ñsólo algunos cultivadores experimentados las utilizanÑ, su rendimiento es óptimo, ya que pueden darnos desde los 81.000 lúmenes y 135 LPW de la Osram/Planta 600 vatios, pasando por los 85.000 lúmenes y 142 LPW de la Sylvania SHP-TS 600 vatios y de la Phillips Son T-Plus 600 vatios; esto las convierte en unas lámparas de alto rendimiento. Así pues, cultivando con estas potencias podemos llegar a obtener muy buenas producciones tanto en cantidad, como en el tiempo final empleado.

Sólo hay que tener en cuenta un par de cosas: los equipos y componentes, al igual que las lámparas, son bastante más caros, ya que no hay casi mercado, y la electricidad es cara en España, y aquí en nuestro país, dependiendo de la zona, claro, suele ser más problemático que si utilizamos equipos de menor potencia en lo que se refiere al calor, a la temperatura que emiten las lámparas, pues tiende a ser elevada, y en invierno, aún, pero cuando llegan los meses de mayo y junioÉ, y no digamos ya en plena canícula.

La cosa se puede complicar bastante si no tenemos muy en cuenta el tema de la extracción/ventilación del aire.

Tendremos que tenerlo todo en condiciones óptimas; debemos pensar que estamos en una situación geográfica privilegiada, en el país del sol, y que es aconsejable, sea cual sea la instalación o el montaje con luz artificial que hagamos y la potencia que utilicemos, plantearnos, si fuese necesario, cosechar durante el resto del año, para cuando la temperatura ambiental suba y empiece a crearnos problemas de difícil solución, hacer un parón, para reiniciar cuando el calor afloje.

Empiezan a introducirse en el mercado algunos accesorios para reducir la emisión de calor y así poder reducir la distancia entre la lámpara y las plantas, sin perder potencia de luz final, como deflectores que van colocados debajo justo de la bombilla. Lo último para refrigerar lámparas es una cápsula de cristal que envuelve la bombilla, y por esta cápsula exterior corre un circuito de agua, con lo que la temperatura emitida por la bombilla es absorbida y la distancia hasta las plantas se reduce sensiblemente; pero esto es ya alta tecnología. De momento es un poco caro, pues como ya sabemos tecnología es dinero.

Y finalizaremos con las lámparas de 1.000 vatios (HPS). Estas potencias son muy utilizadas sobre todo en Estados Unidos y Canadá, pues allí la electricidad es bastante más barata que aquí, lo cual es importante a la hora de utilizar estas lámparas. Allí se pueden permitir el lujo. Me explico: tienen instalaciones de varios miles de vatios (4.000, 6.000, 14.000, 20.000 vatios, e incluso mayores).

Esto aquí es casi inviable, pues esos consumos sólo son concebibles por su alto coste, a nivel industrial, a no ser que la electricidad "nos cueste más barata de lo normal", además, los componentes aquí son muy caros y la instalación e infraestructura para esos montajes es increíblemente compleja, en ventilación, en mantenimiento, en seguridad, en volumen, automatización y control, suministro de agua y su evacuación, entre otras muchas cosas. Estas lámparas dan unos rendimientos altos, nos pueden llegar a dar de 130 a 140 LPW. Aquí hay pocos modelos de bombilla de esta potencia para escoger.

Y, para ir terminando, recordar que las lámparas, sean cuales sean su modelo y potencia, deben reemplazarse cuando las horas de funcionamiento alcancen el tiempo aconsejado por el fabricante, pues éstas se van deteriorando con el uso y pierden su eficacia by Goyo

Recomendaciones


Luces recomendadas para iniciarse
  1. Bombilla de sodio SON-T AGRO 400 W de PHILIPS, ideal para crecimiento y floración.
  2. Bombilla de sodio SON-T 400 W de PHILIPS, ideal para floración.
  3. Bombilla de halogenuros metálicos HPI-T 400 W, con kit (soporte + pantalla + balastros) MGR 300 de PHILIPS.

Recuerda: En caso de usar luces que no sean las recomendadas, debemos pensar que los colores o tonos azules o fríos son más aptos para crecimiento y los rojos o cálidos son más aptos para la floración.

Distancias

Las distancias recomendadas desde el cristal de la bombilla hasta las puntas de las plantas dependen del tipo y la potencia de la lámpara.

Fluorescentes
  • La distancia se mantendrá entre 5 y 15 cm.
Para HPS
  • Bombilla de 400w. se mantendrá entre 50 y 60 cm.

(* Los valores son aproximados. HPS 400w. en una pantalla refrigerada, por aire forzado, puede acercarse más a la planta, dando más rendimiento en producción)

Recuerda: Si las hojas superiores se curvan y doblan hacia arriba, es que están demasiado cerca de la fuente de luz y, empiezan a quemarse.